De las grandes responsabilidades: la Comunicación en la Educación.
Es impensable la educación sin el proceso de la comunicación, en cualquiera de las tres modalidades, formal, no formal o informal. Es a través de la comunicación como se trasmiten los conocimientos, valores, aprendizajes, hábitos, cultura, etc., lo que hace que el ser humano tenga una identidad propia. Para el buen logro de esto es importante que de manera permanente en especial los educadores y padres se autoanalicen en el qué y en el cómo se comunican con los otros, qué mensaje quieren hacer llegar y cómo lo hacen. El clásico ejemplo: los padres insisten a sus hijos de no decir mentiras, y al sonar el teléfono o la puerta y es alguien con quien no quieren hablar: -dile que no estoy-. Sencillo pero contundente. Muchas veces no hay coherencia entre el hacer con el decir y así se dan mensajes equivocados y confusos.
Es impensable la educación sin el proceso de la comunicación, en cualquiera de las tres modalidades, formal, no formal o informal. Es a través de la comunicación como se trasmiten los conocimientos, valores, aprendizajes, hábitos, cultura, etc., lo que hace que el ser humano tenga una identidad propia. Para el buen logro de esto es importante que de manera permanente en especial los educadores y padres se autoanalicen en el qué y en el cómo se comunican con los otros, qué mensaje quieren hacer llegar y cómo lo hacen. El clásico ejemplo: los padres insisten a sus hijos de no decir mentiras, y al sonar el teléfono o la puerta y es alguien con quien no quieren hablar: -dile que no estoy-. Sencillo pero contundente. Muchas veces no hay coherencia entre el hacer con el decir y así se dan mensajes equivocados y confusos.
No hay que olvidar que otro detalle fundamental son las emociones, estas aún de manera inconsciente las transmitimos de palabra, con nuestra corporalidad o entonación de voz. De la misma manera tenemos que ser receptivos con los otros para entender sus emociones esto nos permitirá crear un ambiente propicio para que la comunicación, el aprendizaje y los mensajes sean recibidos con mejor actitud.
Una reflexión a partir de la siguiente analogía: quienes controlan los medios masivos manipulan los mensajes que trasmiten y por ende al público que los ve. Así, en un salón de clases el maestro tiene “el poder” de manipular a sus alumnos (público cautivo, día tras día); creo que aquí es donde radica la real y verdadera importancia de la comunicación en la educación, en el poder del mensaje que el maestro tiene de manera tácita.
Cada vez que hago conciencia en todos los detalles con los que podemos influir a nuestros educandos, me doy cuenta de la gran responsabilidad que es pararse frente a un grupo de niños y/o jóvenes; está en nuestras manos poder crear aprendizajes significativos, ambientes agradables, conducir sus emociones, favorecer su creatividad, desarrollar su capacidad crítica; pero también se puede caer en el otro extremo y… hacer lo contrario. Es esta la gran responsabilidad.
Eva:
ResponderEliminarEs cierto que el maestro tiene la autoridad y el poder, que le da el conocimineto, el tamaño y la administración de la escuela, sin embargo, ese poder es para poder comunicarse con los niñ@s, formarlos -no manipularnos- enlos buenos hábitos y ofrecerles conocimientos que les servirán en su vida; y su tamaño y fuerza física no le deberán servira para abusar de sus educandos.es cierto que existen muchos casos, pero no es lo que se espera de un docente.Ante todo esta la dignidad de las personas sin importar sus diferencias.Formarlos no es manipularlos porque la intenciónalidad no es para engañarlos sino para educarlos.Saludos, buena reflexión.