viernes, 6 de enero de 2012

Comunicación.

Sin extremismos ni culpas.
A partir de que el homo se levanta del suelo y ve de frente al mundo, su visión abarca más, mucho más, pero nunca llega a ver el todo. Cuando los primeros pudieron controlar y “hacer” el fuego, se crearon diversos grupos: los que veían a aquellos como magos-dioses, los que les temían, los que se unieron y fueron avanzando con ellos. Así durante toda la historia del hombre se han dado eventos o circunstancias, que algunos ven de manera normal, de avance, y otros de rechazo, con miedo.
Morin y colaboradores en el libro Educar en la Era Planetaria hacen un recorrido a través de una línea del tiempo en donde se aprecia cómo suceden los cambios en la historia y como estos a la vista de algunos grupos de personas y culturas son asimilados de distintas maneras. Por ejemplo la cultura Maya y Azteca en el continente Americano fueron, y ahora son nuevamente, consideradas como grandes culturas, sin embargo al llegar de España los colonizadores, son vistos como grupos subdesarrollados, no entienden su cultura y casi acaban con ella en la llamada conquista.
Copérnico vio que era la Tierra quien se movía alrededor del Sol y fue repudiado por los hombres que entonces mantenía el poder.
Los primeros libros impresos fueron mandados a quemar…y aún ahora en algunos grupos religiosos existen listas de libros prohibidos.
Cada quien va interpretando al mundo y así cuando aparece algo nuevo que induce un cambio de paradigma, es incorporado de distintas maneras, incluso han sido causas o pretextos para iniciar revoluciones y guerras, por los grupos extremos que los satanizan. Hoy en pleno siglo XXI existen grupos sociales-religiosos que optan por vivir en comunidades aisladas rechazando gran parte de las aportaciones tecnológicas-científicas como la luz, las vacunas, etc.
Un ejemplo de estos extremos se puede ver en lo que plantea Sartori en su libro Homo Videns (1998), donde su tesis de fondo es que “el video está transformando al homo sapiens, producto de la cultura escrita, en un homo videns para el cual la palabra está destronada por la imagen”.  En el devenir para llegar a sustentar su postulado, hace aseveraciones como: “el acto de telever está cambiando la naturaleza del hombre”, incluso asegura “la televisión, a diferencia de los instrumentos de comunicación que la han precedido (hasta la radio), destruye más saber y mas entendimiento del que transmite”. Extrema postura, en particular con respecto a la televisión, entre todos los demás medios.
La vista quizá sea el sentido más usado por el ser humano, y mayormente en estos últimos tiempos, al acceder de manera más fácil a un número mayor de imágenes, desde este punto de vista el homo es, evidentemente, más videns. Sin embrago habría que irse con cuidado al asegurar que la televisión destruye el saber. Mar de Fontcuberta en su artículo Medios de Comunicación y Gestión del Conocimiento expone que se han realizado muchas y variadas investigaciones sobre la televisión, sin embargo no se ha llegado a un resultado contundente y definitivo sobre los efectos de esta en niños y/o adultos. Nuevamente se presentan posturas extremas, hay quienes aseguran que por el contrario <ante la TV el niño ha conquistado un enorme campo de libertad para elegir respuestas a sus motivaciones>. O como menciona Barbero :<estamos ante un descentramiento culturalmente desconcertante, pero cuyo desconcierto es disfrazado por buena parte del mundo escolar de forma moralista, esto es, echándole la culpa a la televisión de que los adolescentes no lean>.
Así como se ha ido construyendo la historia, con ella se van originando conocimientos, alternativas, opciones y propuestas en todos los sentidos. La existencia de la educación, como disciplina social, se ha ido formando como el resultado de experiencias, por ende en el ayer; mientras que va dando diminutos pasos en su avance; otros saberes, otros conocimientos y otras realidades van cambiando a pasos agigantados.  Por lo que es urgente que la educación, mejor dicho los actores de la educación estén alertas y preparados con herramientas críticas y constructivas para apropiarse de las nuevas alternativas y con ella, que no contra ellas, en su uso como motivo de crítica, como elemento de apoyo en la difusión de nuevos conocimientos y también, porqué no, en entretenimiento.
En 2002 la UNESCO definió los parámetros que habría que tener en cuenta para un adecuado planteamiento de la educación en comunicación como disciplina autónoma:
  • Mediante la educación en comunicación se pretende enseñar y aprender sobre los medios de comunicación, más que con esos medios.
  • La educación en comunicación comprende el análisis crítico y la producción creativa.
  • La educación en comunicación puede y ha de tener lugar tanto en el ámbito de la educación formal como en el de la no formal. En consecuencia, ha de afectar de igual modo a los niños y a los adultos.
  • La educación en comunicación ha de promover el espíritu de comunidad y de responsabilidad social, así como la autonomía personal.
Son criterios claros y fácilmente asumibles por la mayor parte de los profesionales de la enseñanza que son sensibles a este problema y aplicables en todos los ámbitos de la educación. Sin que esto elimine o substituya la comunicación escrita, el ejercicio de leer y de escribir.
Sartori espera “poder asustar lo suficiente a los padres sobre lo que podría sucederle a su video-niño, para que así lleguen a ser padres más responsables. (…) que la escuela abandone la mala pedagogía y la degradación en la que ha caído”. Sin pretender poner calificativos (buenos o malos) la esperanza de Sartori habría que convertirla en una motivación, en una alerta para que el desempeño de los educadores sea pertinente, eficiente y eficaz y del mismo lado los padres no abandonen en otros la gran responsabilidad de la educación esencial de sus hijos. No se puede seguir culpando a los otros (maestros, escuela) de lo que se deja de hacer en casa. Y los educadores salir de ese marasmo en el que cómodamente se instalan y dejan pasar la oportunidad de ser agentes de cambio y acompañamiento con sus educandos.


Bibliografía.

Barbero, J.M. (2003). Saberes hoy: diseminaciones, competencias y transversalidades. Recuperado de http://www.rieoei.org/rie32a01.htm

Ferrés, J. (2003). Educación en medios y competencia emocional. Recuperado de http://www.rieoei.org/rie32a03.htm

Fontcuberta, M. (2003). Medios de comunicación y gestión del conocimiento. Recuperado de http://www.rieoei.org/rie32a05.htm

Morin, E. (2002). Educar en la Era Planetaria. España. Gedisa. 

Morduchowicz, R. (2003). El sentido de una educación en medios. Recuperado de http://www.rieoei.org/rie32a02.htmn

Sartori, G. (1998). Homo Videns. España. Taurus.

1 comentario:

  1. Eva.
    Interesante y reflexivo, buena redacción ,toma de posición, fluidez y sencillez en el discurso.Muy bueno para compartir con los estudiantes y docentes del ESAY. Me gusto tu ensayo ,por lo anterior, y por su originalidad. Gracias. Eric c.

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