lunes, 11 de junio de 2012

Evaluación del Aprendizaje, tarea 2


Análisis del video:
La Evaluación Auténtica de Competencias
Posibles Estrategias. Carlos Monereo.


§  ¿Por qué modificar las maneras de evaluar?
El conferenciante hace una reflexión sobre los cambios en los procesos de la mente del hombre, antes de la escritura los hombres solo se comunicaban oralmente entonces tenían que tener una memoria prodigiosa para almacenar toda la información. Con la escritura nace el hombre letrado y comienza a almacenar parte de la información. El ser de ahora, gracias al acceso, por las pantallas o sea los medios electrónicos, a un mundo de información ya no necesita usar tanto la memoria.
Entonces, planea el autor, así como los hombres han cambiado así se debe cambiar la manera de evaluar.
Si se cambia la evaluación se cambia la manera de aprender. Resumiendo en estas cuatro razones:
1.- Lo que tenemos que evaluar, al hablar de competencias, son los problemas fundamentales que tendrán que enfrentar nuestros alumnos. Identificar los problemas del entorno (contexto) en el que se desarrollan nuestros alumnos y se deberán de formar.
2.- Porque la evaluación tiene efectos retroactivos sobre el aprendizaje.
Máxima: Dime cómo evalúas a tus alumnos y te diré cómo aprenden.
Si cambias la evaluación cambias la forma en que tus alumnos aprenden. Explicar a los alumnos lo que se espera de ellos, el aprendizaje que queremos que adquieran, porque queremos que aprueben y será lo aprendido lo que finalmente será evaluado.
3. La evaluación influye también en la enseñanza. La evaluación es también formativa y se deberá enseñar al alumno a enfrentarse a ella. Por lo que te obliga también a cambiar la forma en que enseñas. Lo que no se vale es enseñar en un nivel y evaluar en otro.
4. Ofrece indicadores de mejora, señales de cuando el alumno va aprendiendo en la dirección esperada, permite una retroalimentación de cómo van las cosas. Si uno evalúa de manera continua, más formativa, nos permite ver el rumbo que el alumno lleva y se pueden introducir cambios. Y le das indicadores al alumno para que él se autoevalúe y autorregule su aprendizaje.

§  ¿Por qué evaluar las competencias con el enfoque de la evaluación auténtica?
Se entiende por evaluación auténtica: cuando las condiciones de evaluación guardan un alto grado de fidelidad con las condiciones extraescolares en que se produce la competencia evaluada. Las situaciones artificiales (de laboratorio) hay evaluarlas en un ambiente lo más parecido a lo real. Argumenta que las simulaciones son una buena opción pero no es tan auténtica.
Así, el autor propone tres consideraciones:
Debe ser realista. Las condiciones y las exigencias cognitivas que le pidas al alumno han de ser lo más apegadas a la realidad.
Debe ser relevante, útil para el alumno. Así se logrará el interés y la motivación en el alumno, porque el aprendizaje es funcional e inmediato.
Proximidad ecológica. Partir de lo que ya haces, utilizando los medios que te rodean, de tu propia experiencia, de lo que ya estás haciendo, de lo que ya se conoce, de lo que ya es suyo. Cercana a los alumnos. Siendo auténtico. Modificar lo que ya estoy haciendo.

§  Métodos de evaluación de competencias.
Estos deberán cumplir con las máximas características de autenticidad. Para la mejor comprensión de este concepto, presenta una matriz donde sugiere las propiedades de los métodos:
Cuadrante uno: Muy Relevantes. Muy Realistas. Muy Próximos.
Cuadrante dos. Relevantes. Realistas. Pero alejados de lo que se puede hacer.
Cuadrante tres. No muy realista. Cierta proximidad.
Cuadrante cuatro. Menos auténticos, irrelevantes, artificiales para el alumno, alejados a lo que el profesor pueda hacer.
Ejemplos:
Dossier o los materiales que el alumno va construyendo: narraciones que el educando va haciendo, de lo que va aprendiendo o de un tema que va investigando. Apuntes: ir mejorando los apuntes personales. Pueden ser en equipo o individual. Imprescindible darle seguimiento.
Deberán estar organizados. Ampliar, introducir más información, enriquecerlos. Reflexión personal. Usar sus propias palabras. En estos tiempos incluso abren blogs y páginas web.
Casos de pensamiento. Se presentan supuestos casos y el alumno selecciona la propuesta o argumentos más cercanos a ellos, permite trabajar actitudes y procesos.
Autoevaluaciones y co evaluaciones. Donde hay que destacar cómo evalúan.
Simulaciones, como una buena aproximación a lo real. Escenificaciones teatrales. Situaciones en las que los alumnos creen que lo que se les presenta es real. Se genera una buena oportunidad para que los alumnos realicen entrevistas, punto también indicador del aprendizaje.

§  Efectos de la evaluación auténtica.
Consiste en introducir, en una prueba o actividad de evaluación habitual, cambios con el fin de convertirla en más auténtica, real, cercana.
Partiendo de lo que los maestros ya hacen autentificar las pruebas y sus métodos. Un buen parámetro es tomar los criterios de las pruebas de PISA para evaluar competencias.
En base a esto el autor menciona lo conveniente en hacer ajustes a cuatro niveles:
1.             Cambiar la pregunta o problema para que se convierta en una situación problema.
2.             Cambiar el tipo y complejidad de las preguntas.
3.             Cambiar el tipo de ayudas e información adicional.
4.             Cambiar la valoración de las pruebas.
Propone una serie de cuestionamientos reflexivos para cada uno de estos ítems.
Número 1:
¿La prueba parte de una situación problemática a partir de la cual se realizan las preguntas? (Noticias, caso, video, experiencias, etc.)
Dicha situación ¿se relaciona con temas relevantes de esa área? (Describir, explicar, predecir fenómenos, entender lo que significa la investigación, interpretar pruebas, registros y medidas. De acuerdo a la etapa de desarrollo del educando).
La resolución del problema ¿incluye condiciones que guardan fidelidad con las condiciones en que habitualmente se resuelven ese tipo de problemas?
Número 2:
¿Estas preguntas se formulan mediante una variedad de modalidades de respuesta? (Opción múltiple, respuesta abierta, cerrada, etc.)
¿Las preguntas incluyen diferentes formas de representar la información? (Gráficos, símbolos, mapas, tablas, etc.).
¿Estas preguntas suponen diferentes niveles de complejidad cognitivo? (Diferentes esfuerzos mentales tales como: reproducir, comprender, analizar, sintetizar, resolver, reflexionar).
Número 3:
¿Se prevé la posibilidad de que el alumno reciba algún tipo de ayuda? (Uso de Internet, consulta a compañeros, emplear una o varias fuentes de información).
¿Se admite la posibilidad de realizar las pruebas sin limitaciones? (En casa, consulta con apuntes, internet, flexibilidad en tiempo).
¿Se contempla la posibilidad de que el alumno se enfrente a sucesos inesperados? (Información adicional, opción a preguntas).
Número 4:
¿Se hacen públicos, desde un principio, los criterios de corrección relativos a cada ítem?
¿Se evalúa también el proceso de resolución y los procedimientos y estrategias empleadas de forma explícita?
¿Se evalúa la consciencia sobre los propios aciertos y errores respecto a la adopción de futuros cambios?
¿Se contempla la inclusión en la puntuación global del auto y co evaluación?
¿Se evalúan también resoluciones realizadas en agrupamientos diversos? (Parejas, equipos).
¿Se plantea la devolución de los resultados como una actividad más de enseñanza-aprendizaje?



Comentarios finales.
Me parece necesario retomar algunas ideas expuestas por el conferenciante en las que coincido plenamente.

“Saber preguntar es una competencia muy importante.”

A menudo, en la escuela se enseñan contenidos del siglo XIX, con profesores del siglo XX, a alumnos del siglo XXI.

“Al incorporar problemas reales y auténticos lograremos hacer alumnos competentes para que vivan en el siglo XXI y hacer que el planeta sobreviva.”

“El establecimiento desde el inicio del Diccionario de Significados para que el equipo de trabajo, todas las partes involucradas, maneje la misma información o conceptos y estén de acuerdo.”

En estas frases se resume la importancia y el por qué, en este ahora, en este tiempo, en esta época, es muy conveniente y pertinente la evaluación auténtica por competencias.
Creo que históricamente durante todo el transcurrir del ser humano en la educación las propuestas educativas llegan justo a tiempo, muy justo. Sin embargo el éxito de su aplicación para la obtención de logros depende en gran parte de la buena ejecución, comprometida, ética. Es aquí donde se encuentra con la incomodidad o el mal entendimiento de los ejecutores que al romper sus paradigmas lo primero es no aceptarlas y es mucho más evidente cuando esto compromete una labor constante, un esfuerzo mayor por lo que es más fácil el rechazo y la crítica sin fundamento.

Evaluación del Aprendizaje, 1er ensayo

La evaluación por competencias.


     Los modelos educativos se han venido adaptando a los momentos sociales que vive el hombre en las distintas etapas de la historia. Actualmente la globalización, el acceso a la información de manera inmediata y demás situaciones que caracterizan a estos tiempos exigen cambios en los paradigmas educativos que respondan a las necesidades actuales.
     Así mismo la manera de evaluar el proceso educativo se tiene que ir ampliando, tomar en cuenta más criterios. Antes las evaluaciones se basaban sólo en exámenes escritos de respuesta memorística y, como línea única, la cuantitativa; sin tomar en cuenta las demás esferas que conforman e influyen en el educando y en los docentes.
     Actualmente, a nivel internacional, se propone la Evaluación Basada en Competencias. En ella se incluyen, de manera integral, los conocimientos pero también los factores socio-ambientales-culturales. En diversos momentos y de manera continua. En el artículo de Gutiérrez Nava (2001) se define como: “El conjunto de comportamientos socioafectivos (aprender a aprender, aprender a ser y convivir) y habilidades cognoscitivas socioafectivas (aprender a conocer), psicológicos, sensoriales y motores (aprender a hacer) que permitan llevar a cabo adecuadamente un papel, función, actividad o tarea.”
     Y va en completa correspondencia a los cuatro pilares que propone Delors (1999) en el documento de la UNESCO donde se contempla la visión de la educación para el siglo XXI.
     Sin embargo esta propuesta de evaluación no rechaza o elimina a las anteriores sino que las incorpora y sugiere varias más de acuerdo a lo que se necesite evaluar del proceso educativo.
     Son tres los componentes de la competencia que hay que tener en cuenta en la evaluación:
1)      Declarativos. Son los que se refieren al aprendizaje de conceptos, al saber en sí mismo. Para su evaluación es necesario que el concepto esté expresado con claridad, en definición clara y precisa o ser transmitido a través de la exposición de algún tema relacionado con este conocimiento en el que se evidencie su acertada aplicación y organización de las ideas. En este sentido las pruebas objetivas estructuradas son muy útiles.
2)      Procedimentales.  Como su nombre lo indica hace referencia al análisis del procedimiento, a cómo se lleva a cabo la tarea, no a la tarea por sí misma o al resultado. Se debe tomar en cuenta que la evaluación, en este sentido, será meramente cualitativa, ya que no se cuantifica el resultado sino el proceso. Toma en cuenta el conocimiento y el grado de comprensión de los pasos a realizar. Las operaciones realizadas. El poder trasponer el cómo de una situación a otra semejante en donde se demuestre que se tiene dominio en el proceso. Es el saber hacer. Las guías de verificación, las escalas u otros sistemas de registro, así como la observación directa e indirecta y la entrevista son los métodos más empleados.
3)      Actitudinales. Es la manifestación en el uso de diferentes técnicas que permitan ver distintas conductas o acciones concretas en contextos determinados. En este sentido responde a los pilares de saber ser y convivir. Tienen que ver más con las experiencias de tipo subjetivo, con los sentimientos y pensamientos. Para reducir la subjetividad en la valoración se sugiere emplear registros de tipo anecdótico, listas de comprobación o de cotejo en las que se considere a los tres componentes de las actitudes: cognitivo, afectivo y conductual.
     Al incluir diversos factores, en distintos tiempos la evaluación por competencias tiene varios propósitos para los involucrados en el proceso de enseñanza. De manera general provee de información que permite conocer cómo va y posibilita una retroalimentación prácticamente en cualquier momento. Para cada actor del proceso se pueden mencionar algunos de sus fines.
Para el docente:
·         Determinar las necesidades de los estudiantes.
·         Determinar los logros de los estudiantes en torno a los objetivos propuestos.
·         Pronosticar o hacer conjeturas respecto a las posibilidades de los estudiantes.
·         Estimular la motivación.
Para el estudiante:
·         Conocer diferentes aspectos de su desarrollo intelectual, personal y social.
·         Recibir la retroalimentación de manera oportuna.
·         Conocer sus fortalezas y debilidades.
·         Aprender a autoevaluarse.
     En una línea de tiempo existen tres momentos de la evaluación:
Ø  La inicial o diagnóstica. Se realiza al inicio ya sea del curso, materia, clase, tema, etc. Nos permite sondear o explorar las distintas características de los alumnos. Esto nos permite adaptar, sumar, rediseñar sobre las necesidades detectadas.
Ø  La formativa o de proceso. De carácter más bien orientador. Se realizará a lo largo del proceso de enseñanza y tiene la finalidad de retroalimentar.
Ø  Final o sumativa. Se realiza al término del proceso y trata de identificar el logro de la competencia y debe ajustarse a los requerimientos de contenidos, núcleo básico declarativo, procedimental y al actitudinal. Puede ser utilizada para acreditar o certificar un aprendizaje. Es el resultado de globalizar la evaluación continua del proceso.
     En la evaluación por competencias todos los involucrados en el proceso educativo participan en la evaluación. Se favorece la autoevaluación donde el alumno aprende a valorarse, a ser crítico de sí mismo, a autorregularse. En la coevaluación los alumnos emiten juicios justificados y analíticos sobre el desempeño de sus demás compañeros. La heteroevaluación es la que realizarán otros actores del proceso en el alumno, como maestros, tutores, otras autoridades.
     Ya que la competencia no puede ser observada de manera directa sino que sólo puede inferirse del desempeño y para que cumpla su propósito de retroinformar al alumno, deberá cumplir con las siguientes características:
Procesual u holística.
Incluir todos los elementos del proceso educativo
Cualitativa o comprensiva.
No dar un valor sólo a lo medible. Destacar aspectos relacionados con las conductas y actitudes.
Integral.
Mirar a la competencia como un todo unitario y dinámico
Permanente y continua.
Deberá realizarse siempre sin interrupciones, considerando la información obtenida en una situación para retroalimentar otra.
Incluyente y participativa o democrática.
Todos los actores del proceso educativo deberán participar desde los tres niveles: autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación.
Contextualizada.
Considerar el entorno y el contexto de la práctica.
Flexible.
Construirla con las propiedades de cada asignatura.
Formativa.
Posibilita que el docente diseñe sus estrategias y haga adecuaciones pertinentes.

     Ya que este tipo de evaluación es realmente un proceso en el que se van reuniendo evidencias por distintos medios deberá cumplir con estos dos grandes propósitos:
  1. El reconocimiento del desempeño que ha realizado el estudiante.
  2. La inferencia del desempeño futuro del sujeto en las áreas de competencia especificadas.
     Al recolectar las evidencias siguiendo estos dos propósitos y cumpliendo con los principios de validez, confiabilidad e imparcialidad se garantiza el cumplimiento de los objetivos.
     A las declaraciones evaluativas que especifican el nivel requerido de desempeño se conocen como criterios de desempeño. Sus especificaciones sirven para valorar al estudiante de manera personal y determinar el dominio que tiene en relación con la competencia que se espera, por esto es importante que los criterios que se deriven de la competencia permitan identificarla en su totalidad.
     Los métodos más usados son:
Observación.
Debido a su subjetividad para recabar la información se recomienda el empleo de formatos, como listas de cotejo, que cumplan con los intereses a evaluar.
Simulación.
Demostración de procedimientos determinados en un ambiente lo más real posible. El uso del video es recomendable así como las guías de observación.
Proyectos.
Que los estudiantes planteen y elaboren un proyecto o tarea específica a fin de evaluar la calidad de la propuesta.
Estudio de casos.
Análisis de situaciones relacionadas con el ambiente profesional en el que se pretende se desarrolle el estudiante.
Pruebas objetivas.
La aplicación de pruebas por reactivos. Aplicar con criterio y balance entre reactivos difíciles y fáciles. Que sean válidas y confiables.


     Antes de plantear alguno de estos métodos debemos analizar las siguientes condiciones de evaluación:
ü  ¿Cuánto tiempo debe ser permitido para su desarrollo?
ü  ¿Qué recursos se requieren?
ü  ¿Cómo evaluará la terminación exitosa del proyecto?
ü  ¿Qué resultados necesitan ser registrados?
ü  De así requerirse, ¿quién organizará los recursos?
ü  ¿Es factible en términos de costo y tiempo la elaboración del proyecto?
ü  ¿Es pertinente y necesario?

Referencias
Delors, J. (1999). La educación encierra un tesoro. Recuperado de http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF

Gutiérrez, A.M. (2001). Propuesta teórica de evaluación en la Educación Basada en Competencias. Recuperado de http://www.imss.gob.mx/publicaciones/salud/enfermeria/Documents/2001/3_147-153.pdf

(s.a.) (2003). La evaluación por competencias. UPN, México.

viernes, 13 de enero de 2012

Comunicación

Educacominica_ción


Hablar de comunicación y de educación
 como dos campos separados no
 tendría sentido en el mundo
actual. (Dagron, 2007).

Una de las acepciones de comunicar es la de compartir, entonces se sobre entiende como un acto social de intercambio, de transmisión.
La revisión de los factores y elementos que se relacionan con la comunicación dependerá del punto de vista que se quiera abordar. En términos generales y conocidos se sabe que el proceso de comunicación implica diversos componentes:
*      El emisor o la fuente: puede ser un individuo que habla, escribe o dibuja; o una organización de comunicación, por ejemplo un periódico, un canal de televisión, una cadena radial o un estudio cinematográfico.
*      El contenido del lenguaje o el mensaje: es el producto del comunicador que se expresa en forma de códigos ya sea en forma escrita, verbal, gestual o con imágenes. Así el mensaje puede presentarse en impresos en papel, impulsos electromagnéticos, ondas de sonido en el aire, gestos o todo tipo de señales capaces de ser interpretadas significativamente.
*      El canal utilizado o el medio: es el vehículo, soporte o instrumento de la comunicación a través del cual se envía o viaja el mensaje. Hay canales que permiten dirigirse a grandes grupos: radio, televisión, prensa. Cuando el profesor y los estudiantes se comunican en forma verbal en el salón de clase, utilizan el aire como canal.
*      El receptor o el destino: puede ser un individuo o un grupo de personas. Así, la persona que escucha una grabación de audio, lee un libro, o ve un noticiero, constituye el destino de un mensaje. Igualmente lo son los televidentes, los cibernautas, los lectores de una revista o periódico, el público que asiste a una conferencia.
*      La comprensión del mensaje y los efectos, el alcance del mensaje o la retroalimentación: es el componente que busca asegurar la eficacia del proceso comunicativo de forma bidireccional, es decir verificar la forma en que el destino recibe el mensaje y su apropiación.
Siguiendo la clasificación propuesta por Daniel Prieto, hay tres tipos de comunicación, según su proceso: (Meléndez, 1984).
*      La comunicación interpersonal.- La que se da en una relación directa, cara a cara y generalmente se convierte en un dialogo, intercambiando papeles entre el emisor y el receptor.
*      La comunicación intermedia.- La que se presenta en grupos de personas que comparten algún interés en común: grupos religiosos, escolares, asociaciones, etc. Y puede transmitirse por diversos medios: escritos, hablados, televisivos, etc.
*      La comunicación colectiva.-Aquella que lleva mensajes a una colectividad. En esta la comunicación es unidireccional y se emplean medios de grandes alcances para su distribución.
Ahora bien cuando hablamos, realizamos tres tipos de actos: un acto locutorio (el hecho de decir cualquier cosa), un acto ilocutorio (el acto que se hace hablando: dar una orden, por ejemplo) y un acto perlocutorio (el efecto producido por las palabras). (Pourtois).

Después de varios debates e investigaciones sobre intercambios lingüísticos se llega a un acuerdo universal, el de considerar al lenguaje como instrumento de la comunicación.
Vygotsky (2001) le da tal importancia al lenguaje al considerarlo como mediador para el desarrollo de las funciones psíquicas superiores en el ser humano, por supuesto también como un ente social, razones que nos separan de los animales.
Así pues se puede decir que toda realización humana, ya sea social, afectiva o cognitiva se constituye en el centro de una red de información. Por lo tanto, todo aprendizaje será captado a través de un sistema de interacciones que lo constituye. Con esto se resalta la gran importancia de este concepto: domina el mundo que vivimos.
Entonces la comunicación es poderosa ya que tiene un impacto considerable, pero también es frágil pues está sujeta a múltiples influencias, a menudo inconscientes, que hacen que pueda romperse con facilidad y en todo momento.
En todas las culturas humanas la palabra es un mediador fundamental del proceso educativo – independientemente de la forma peculiar que adopte éste en cada sociedad -. Es más, la forma específica de cualquier proceso educativo estará ligada irremediablemente a las posibilidades de comunicación y los dispositivos disponibles para transmitir, preservar y recuperar mensajes que tenga esa sociedad. Inclusive, la propia noción de información va cambiando de sentido según las tecnologías de la palabra que caracterizan a los intercambios sociales. En la modernidad su significado se impregnó de la forma del libro y ello llevó a que fuera concebida como “algo que está allí”, como un objeto independiente que se puede acumular, comprar, vender, transferir. Hoy están surgiendo otros sentidos posibles que llevan a concebir la información en términos de procesos productivos y no de productos, de actividades y no de objetos, de interacciones y no de propiedades. Desde esta perspectiva, ni los libros tienen ni las computadoras procesan información, sino que son meros soportes que permiten a los seres humanos, u otros seres inteligentes, producirla cuando interaccionan con ellos.
La institución escolar tiene un origen, una historia, un devenir y probablemente tenga un final en un horizonte temporal no demasiado lejano, sin que por ello se abandone las imprescindibles tareas de enseñar y aprender.
El desafío educativo contemporáneo exige fundamentalmente una radical transformación en los valores privilegiados. La escuela de la modernidad se basaba en la reproducción y la disciplina. La escuela que se necesita hoy requiere poner en primer plano la capacidad de exploración, el procesamiento y la organización de la información, la posibilidad de tejer múltiples relaciones entre las diversas temáticas, la puesta en conjunto, la producción de sentido en múltiples niveles ligados entre sí y su presentación estética
La educación como proceso de comunicación (es decir, diálogo, reflexión colectiva, puesta en común, participación), es indispensable en una sociedad donde la escuela ya no es la que “forma” al individuo como se creía tradicionalmente.
Las concepciones modernas han aislado y desvalorizado a la imaginación, la han asimilado al delirio y le han otorgado un único espacio posible: el de la fantasía. De la misma manera que ataron la realidad al carro de la razón y separaron la ciencia del arte, o la técnica de la creatividad.
Con el término “imaginario” lejos de referir a una función psíquica de un sujeto cerrado en si mismo se está hablando de la actividad creativa de una persona vinculada activamente a su entorno, tanto al medio social humano como al entorno orgánico y físico-químico. La imaginación, lejos de ser una actividad puramente subjetiva, es concebida como la instancia personal de una interacción social dentro de la cual y a partir de la cual encuentra los nutrientes necesarios para producir sentido y hacer sentir sus efectos.
En la contemporaneidad estas dicotomías han estallado, vivimos en un mundo de “realidades virtuales” en el que se hace imperioso concebir nuevos paisajes cognitivos que permitan tejer vínculos entre áreas de la experiencia que estaban escindidas y minusvaloradas en las perspectivas clásicas y hacer lugar a la emergencia de nuevas posibilidades completamente inéditas.
En el marco de la escuela tienen que darse condiciones sociales y éticas que favorezcan el aprendizaje como una actividad creativa, con la conciencia clara de que el aprendizaje es un proceso de toda la vida.  Para ello, tiene que existir confianza y voluntad de aprender no solamente en los educandos, sino también en los educadores.
Al transformarse los procesos y los valores desde una concepción basada en la adquisición de información a otra centrada en la producción se genera una tensión insostenible entre los viejos modos vinculares de las prácticas educativas y las nuevas exigencias: el maestro no es ni lejanamente el poseedor de un saber definitivo y completo, su rol no puede concebirse más como el del encargado de brindar la información sino que debe ayudar a organizar y criticarla, en muchos casos con menos conocimientos de la tecnología que sus propios alumnos.
De esta, manera el educador ya no es sólo el que educa, sino aquel que, en tanto educa, es educado a través de la interacción con el educando, quien, al ser educado, también educa. Así, ambos se transforman en sujetos del proceso en que crecen juntos y en el cual los argumentos de la autoridad ya no rigen.
En sus reflexiones sobre el aprendizaje como clave de la educomunicación, Daniel Prieto Castillo apunta lo siguiente:
“Es muy difícil aprender de alguien con quien poco me comunico, mal me comunico o no me comunico”;
“Es muy difícil aprender de alguien con quien no comparto tiempos, porque ni él ni yo los tenemos”;
“Es muy difícil aprender de alguien en quien no creo”;
“Es muy difícil enseñar, promover y acompañar el aprendizaje de las jóvenes y los jóvenes estudiantes si ha sido minada mi voluntad de aprender.” (Najmanovich, s.f).
Finalmente, existen muchas revistas, impresas y electrónicas, foros, congresos, programas, portales, donde se debate sobre el tema de la comunicación y la educación, posturas diversas, algunas convergentes y otras completamente divergentes.  Sin duda alguna estas discusiones continuarán de manera paralela durante la existencia del ser humano, adecuándose a los nuevos medios de comunicación y a los nuevos paradigmas. En los tiempos acelerados en que vivimos el futuro se hace cada vez más presente aún antes que nos demos cuenta para todos aquellos que consideran que la clave del nuevo milenio está en construir un mundo de sentido en el cual valga la pena vivir y en el que se pueda convivir en la diferencia, hay que esforzarse en profundizar la exploración y dilucidar la problemática educativa, para conectarse con las múltiples oportunidades y desafíos contemporáneos a la vez que se van tejiendo respuestas provisorias pero fértiles y productivas en el camino a un sistema educativo que acepte la diversidad de puntos de vista, que de lugar a la diferencia de estilos y aproximaciones, que al mismo tiempo permita tomar contacto con el acervo cultural, desarrollar las potencialidades y crear espacios de convivencia y dialogo ricos y fecundos.


Bibliografía.

Alva, Manuel. (2005). Importancia de la Comunicación en la Educación. Recuperado de http://manuelalvaolivos.obolog.com/importancia-comunicacion-educacion-60698

Dagron, A. G.(2007). Comunicación y Educación. Una deuda recíproca. Recuperado de http://www.escritoresyperiodistas.com/NUMERO31/alfonso.htm

Meléndez, A. (1984). La educación y la comunicación en México. Revista Perfiles Educativos, No. 5, pp 43-56.

Najmanovich, D. (s.f). Arte-Tecnología. Recuperado de http://www.denisenajmanovich.com.ar/htmls/0303_textos.php

Najmanovich, D. (s.f). Desamurallar la Educación: Hacia nuevos paisajes educativos. Recuperado de http://www.denisenajmanovich.com.ar/htmls/0303_textos.php

Pourtois, J. P. (2006). La Educación Postmoderna. España. Popular-

Vygotsky, L. S. (2001). Pensamiento y lenguaje. México. Quinto Sol.

jueves, 12 de enero de 2012

Comunicación.

De las grandes responsabilidades: la Comunicación en la Educación.


Es impensable la educación sin el proceso de la comunicación, en cualquiera de las tres modalidades, formal, no formal o informal. Es a través de la comunicación como se trasmiten los conocimientos, valores, aprendizajes, hábitos, cultura, etc., lo que hace que el ser humano tenga una identidad propia. Para el buen logro de esto es importante que de manera permanente en especial los educadores y padres se autoanalicen en el qué y en el cómo se comunican con los otros, qué mensaje quieren hacer llegar y cómo lo hacen.  El clásico ejemplo: los padres insisten a sus hijos de no decir mentiras, y al sonar el teléfono o la puerta y es alguien con quien no quieren hablar: -dile que no estoy-. Sencillo pero contundente. Muchas veces no hay coherencia entre el hacer con el decir y así se dan mensajes equivocados y confusos.
No hay que olvidar que otro detalle fundamental son las emociones, estas aún de manera inconsciente las transmitimos de palabra, con nuestra corporalidad o entonación de voz. De la misma manera tenemos que ser receptivos con los otros para entender sus emociones esto nos permitirá crear un ambiente propicio para que la comunicación, el aprendizaje y los mensajes sean recibidos con mejor actitud.
Una reflexión a partir de la siguiente analogía: quienes controlan los medios masivos manipulan los mensajes que trasmiten y por ende al público que los ve. Así, en un salón de clases el maestro tiene “el poder” de manipular a sus alumnos (público cautivo, día tras día); creo que aquí es donde radica la real y verdadera importancia de la comunicación en la educación, en el poder del mensaje que el maestro tiene de manera tácita. 
Cada vez que hago conciencia en todos los detalles con los que podemos influir a nuestros educandos, me doy cuenta de la gran responsabilidad que es pararse frente a un grupo de niños y/o jóvenes; está en nuestras manos poder crear aprendizajes significativos, ambientes agradables, conducir sus emociones, favorecer su creatividad, desarrollar su capacidad crítica; pero también se puede caer en el otro extremo y… hacer lo contrario. Es esta la gran responsabilidad.

viernes, 6 de enero de 2012

Comunicación.

Sin extremismos ni culpas.
A partir de que el homo se levanta del suelo y ve de frente al mundo, su visión abarca más, mucho más, pero nunca llega a ver el todo. Cuando los primeros pudieron controlar y “hacer” el fuego, se crearon diversos grupos: los que veían a aquellos como magos-dioses, los que les temían, los que se unieron y fueron avanzando con ellos. Así durante toda la historia del hombre se han dado eventos o circunstancias, que algunos ven de manera normal, de avance, y otros de rechazo, con miedo.
Morin y colaboradores en el libro Educar en la Era Planetaria hacen un recorrido a través de una línea del tiempo en donde se aprecia cómo suceden los cambios en la historia y como estos a la vista de algunos grupos de personas y culturas son asimilados de distintas maneras. Por ejemplo la cultura Maya y Azteca en el continente Americano fueron, y ahora son nuevamente, consideradas como grandes culturas, sin embargo al llegar de España los colonizadores, son vistos como grupos subdesarrollados, no entienden su cultura y casi acaban con ella en la llamada conquista.
Copérnico vio que era la Tierra quien se movía alrededor del Sol y fue repudiado por los hombres que entonces mantenía el poder.
Los primeros libros impresos fueron mandados a quemar…y aún ahora en algunos grupos religiosos existen listas de libros prohibidos.
Cada quien va interpretando al mundo y así cuando aparece algo nuevo que induce un cambio de paradigma, es incorporado de distintas maneras, incluso han sido causas o pretextos para iniciar revoluciones y guerras, por los grupos extremos que los satanizan. Hoy en pleno siglo XXI existen grupos sociales-religiosos que optan por vivir en comunidades aisladas rechazando gran parte de las aportaciones tecnológicas-científicas como la luz, las vacunas, etc.
Un ejemplo de estos extremos se puede ver en lo que plantea Sartori en su libro Homo Videns (1998), donde su tesis de fondo es que “el video está transformando al homo sapiens, producto de la cultura escrita, en un homo videns para el cual la palabra está destronada por la imagen”.  En el devenir para llegar a sustentar su postulado, hace aseveraciones como: “el acto de telever está cambiando la naturaleza del hombre”, incluso asegura “la televisión, a diferencia de los instrumentos de comunicación que la han precedido (hasta la radio), destruye más saber y mas entendimiento del que transmite”. Extrema postura, en particular con respecto a la televisión, entre todos los demás medios.
La vista quizá sea el sentido más usado por el ser humano, y mayormente en estos últimos tiempos, al acceder de manera más fácil a un número mayor de imágenes, desde este punto de vista el homo es, evidentemente, más videns. Sin embrago habría que irse con cuidado al asegurar que la televisión destruye el saber. Mar de Fontcuberta en su artículo Medios de Comunicación y Gestión del Conocimiento expone que se han realizado muchas y variadas investigaciones sobre la televisión, sin embargo no se ha llegado a un resultado contundente y definitivo sobre los efectos de esta en niños y/o adultos. Nuevamente se presentan posturas extremas, hay quienes aseguran que por el contrario <ante la TV el niño ha conquistado un enorme campo de libertad para elegir respuestas a sus motivaciones>. O como menciona Barbero :<estamos ante un descentramiento culturalmente desconcertante, pero cuyo desconcierto es disfrazado por buena parte del mundo escolar de forma moralista, esto es, echándole la culpa a la televisión de que los adolescentes no lean>.
Así como se ha ido construyendo la historia, con ella se van originando conocimientos, alternativas, opciones y propuestas en todos los sentidos. La existencia de la educación, como disciplina social, se ha ido formando como el resultado de experiencias, por ende en el ayer; mientras que va dando diminutos pasos en su avance; otros saberes, otros conocimientos y otras realidades van cambiando a pasos agigantados.  Por lo que es urgente que la educación, mejor dicho los actores de la educación estén alertas y preparados con herramientas críticas y constructivas para apropiarse de las nuevas alternativas y con ella, que no contra ellas, en su uso como motivo de crítica, como elemento de apoyo en la difusión de nuevos conocimientos y también, porqué no, en entretenimiento.
En 2002 la UNESCO definió los parámetros que habría que tener en cuenta para un adecuado planteamiento de la educación en comunicación como disciplina autónoma:
  • Mediante la educación en comunicación se pretende enseñar y aprender sobre los medios de comunicación, más que con esos medios.
  • La educación en comunicación comprende el análisis crítico y la producción creativa.
  • La educación en comunicación puede y ha de tener lugar tanto en el ámbito de la educación formal como en el de la no formal. En consecuencia, ha de afectar de igual modo a los niños y a los adultos.
  • La educación en comunicación ha de promover el espíritu de comunidad y de responsabilidad social, así como la autonomía personal.
Son criterios claros y fácilmente asumibles por la mayor parte de los profesionales de la enseñanza que son sensibles a este problema y aplicables en todos los ámbitos de la educación. Sin que esto elimine o substituya la comunicación escrita, el ejercicio de leer y de escribir.
Sartori espera “poder asustar lo suficiente a los padres sobre lo que podría sucederle a su video-niño, para que así lleguen a ser padres más responsables. (…) que la escuela abandone la mala pedagogía y la degradación en la que ha caído”. Sin pretender poner calificativos (buenos o malos) la esperanza de Sartori habría que convertirla en una motivación, en una alerta para que el desempeño de los educadores sea pertinente, eficiente y eficaz y del mismo lado los padres no abandonen en otros la gran responsabilidad de la educación esencial de sus hijos. No se puede seguir culpando a los otros (maestros, escuela) de lo que se deja de hacer en casa. Y los educadores salir de ese marasmo en el que cómodamente se instalan y dejan pasar la oportunidad de ser agentes de cambio y acompañamiento con sus educandos.


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